domingo, 16 de noviembre de 2014

sobre la fibromialgia, nuestra personalidad y nuestro estilo de vida

escribo esto como consecuencia de muchas cosas que estuve pensando y hablando últimamente.

a medida que voy conociendo más y más personas que sufren de fibromialgia, estoy llegando a algunas conclusiones, acerca de quiénes somos, y por qué nos enfermamos.
no pretendo llegar a una conclusión simple, porque sé que NO LA HAY. las causas por las que nos enfermamos son múltiples, son complejas, y tal vez en buena medida dependan mucho del azar. pero sí es innegable que algunos factores nos predisponen.

evidentemente hay algo genético que nos hace más susceptibles. en los foros en los que participé me ocupé de armar encuestas: ¿hay en la familia algún caso más de fibromialgia, de autoinmunes, de trastornos del desarrollo (autismo, discapacidades mentales), enfermedades psiquiátricas, desórdenes mitocondriales? son todas enfermedades que parecen darse frecuentemente en la familia de pacientes de fibromialgia (a veces, en el mismo paciente). evidentemente hay una causa común, probablemente genética. 
pero la genética sola no alcanza. hay estudios hechos en gemelos idénticos que lo demuestran (si sólo hubiese factores genéticos, no podría suceder que un gemelo tuviera fibromialgia y el otro no; ambos la desarrollarían. sin embargo, sucede. cuando un gemelo tiene fibromialgia es relativamente probable que el otro la desarrolle, pero no es seguro. eso significa que HAY predisposición genética, pero también es muy importante un detonante ambiental). el estudio agrega que otro factor importante es la acumulación de toxinas en el cuerpo y en algunos casos, el haber sufrido infecciones anteriormente.

queda claro que casi siempre algún tipo de estrés detona los síntomas: estrés mental (crónico, como el que nos genera nuestro trabajo, o agudo, como una muerte de un ser querido), o físico (accidentes, infecciones, intoxicación). pero una vez que empieza, se perpetúa. puede mejorar, empeorar, a veces podemos relacionar estos cambios con algo, otras veces no (por eso siempre digo que es MUY importante llevar alguna clase de registro de qué comemos, qué hacemos, etc...)


algo que puedo ver muy seguido entre quienes nos enfermamos es que hemos negado nuestras necesidades por mucho tiempo. veo mucho perfeccionismo, autoexigencia, veo además la necesidad de seguir rindiendo al máximo aunque estemos enferm@s, y una gran culpabilidad por no poder lograrlo.
lo que más leo, sobre todo en quienes recién son diagnosticad@s, es "me siento mal porque no puedo trabajar 12 horas todos los días como antes", "los demás siempre dependieron de mí como responsable y los estoy defraudando", "mis notas bajaron", "me siento culpable por no poder trabajar y cuidar a mis hijos y hacer las cosas de la casa"...  
en lugar de enfocar nuestros pensamientos en nosotr@s, en que nosotras nos sentimos mal, nos duele, nos pesa el cuerpo, POR NOSOTR@S MISMAS, lo primero que surge es la necesidad de volver a estar bien para volver a hacer mil cosas a la vez como antes.

Y NO. la fibromialgia nos demuestra, por fin, que tenemos un límite. que somos seres humanos, con cuerpos y mentes que necesitan descanso. finalmente encontramos un tope, y nos cuesta horrores aceptarlo. sobre todo porque a veces esta tendencia a asumir TODAS las responsabilidades, a no tener límite, es lo que nos ha definido la mayor parte de nuestras vidas.





algunos casos que escuché últimamente (obvio, anónimos):

"soy deportista profesional, y lo que tiene el deporte es que NO HAY LIMITE. siempre podés correr más rápido, llegar más alto, encontrar una nueva meta. el deporte te exige que rompas tus propios límites constantemente. y hoy podés ser el mejor, pero después aparece otro. y si te quedás atrás, perdés sponsors"

"tengo dos trabajos y una banda. en el trabajo siempre fui la que se hacía cargo de todo, mis compañeros venían a preguntarme cuando no sabían qué hacer. siempre me definí así, como la responsable del grupo, y ahora siento que estoy defraudando a todo el mundo. termino de trabajar y no tengo energía para practicar con la banda y ellos no lo entienden mucho tampoco. el gran problema es que yo me siento mal porque yo no soy así. yo nunca freno"

"vengo trabajando en la facultad hace tiempo mientras estudio. a pesar de haber tenido problemas de salud hice la carrera en tiempo y forma con promedio superior al histórico, me recibí con una tesis de licenciatura que mi jurado definió como "casi una tesis doctoral". finalmente conseguí mi beca para hacer el doctorado, pero en seguida empecé a sentir que la presión era demasiada. empecé a pensar que tenía que conseguir resultados y publicar papers YA, porque si no, al terminar el doctorado [para lo cual me faltaban 5 años aún] no iba a conseguir una beca post doctoral. a eso se le sumaron tensiones en mi grupo de trabajo, todo me fue desgastando. eventualmente empecé a cansarme cada vez más, mi rendimiento laboral se fue al tacho, y aunque estoy diagnosticada me siento culpable de no poder ir a trabajar todos los días como antes. para peor, siento que algunos de mis compañeros me tienen bronca por eso, y sé que hubo cuestionamientos en mi grupo de trabajo, lo cual me genera más estrés y empeora todo"
(este último testimonio puede ser mío, no sé, piensenlo)

"tengo dos hijos, trabajo y me ocupo de las cosas de la casa. mi marido tuvo que empezar a ayudarme porque no podía hacer todo. no sé cuánto tiempo me va a seguir aguantando. además una de las nenas es chica y no entiende por qué no puedo hacerle upa, o jugar como otras mamás con sus hijos. tampoco puedo bajar mi ritmo de trabajo porque no me creen."


todos estos casos tienen mucho en común. lo primero en lo que pensamos es en los demás, o bien en nosotr@s pero desde el punto de vista del "deber". no cuestionamos el hecho de que estuvimos asumiendo responsabilidades excesivas (tener dos trabajos y ser la principal responsable en ambos y además tener una banda, trabajar, cuidar hijos y además ocuparse exclusivamente de la casa [convengamos en que es muy común, aunque estemos en pareja, y si nuestra pareja tiene que lavar los platos un día decimos "pobrecito"... si ambos trabajan, el hombre debería aportar al trabajo doméstico y al cuidado de los hijos, no podemos hacer todo solas!!!], pretender resultados sobresalientes en el trabajo cuando incluso no dependen de nuestro esfuerzo (y, peor aún, estar con las miras puestas a que cualquier error puede llevarnos al fracaso en el futuro, como en mi caso), o directamente, tener un trabajo que nos obliga a negar nuestros propios límites (como en el primer caso). 





esta sociedad valora excesivamente el éxito (en lo laboral, en lo académico). cuando en el fondo, la vida va pasando y nosotr@s nos enfocamos en la excelencia, la productividad, y dejamos de vivir nuestras vidas. siempre recuerdo algo que me dijo mi abuela, que tiene casi 90 años, hace un tiempo... "el tiempo pasa y cuando sos viejo te diste cuenta que te mataste trabajando, y al final, podrías haberte roto menos el alma y disfrutado un poco más de todo ese tiempo". 

no vamos a negar que hay gente que matandose en el trabajo apenas llega a lo que necesita para sobrevivir... pero no estoy hablando de eso. en muchos de estos casos, la cosa va más allá. podríamos haber conservado nuestros trabajos sin exigirnos ser l@s mejores. o delegando parte de las responsabilidades domésticas en nuestras parejas. podríamos haber aprendido a decir NO cuando se nos pidió más de lo que podíamos dar. y la fibromialgia es la forma que tuvo nuestro cuerpo de obligarnos a reconocer nuestros límites.




cada vez escucho más seguido que "la fibromialgia viene en aumento", todo esto culpando a la contaminación, a las toxinas, a la comida chatarra.
puede ser que en parte tenga que ver con eso. pero en el pasado también existían toxinas por todos lados, nos exponíamos a muchas cosas que no sabíamos que eran insalubres (por ejemplo, en los laboratorios donde yo trabajé, antes se usaban indiscriminadamente y sin ninguna clase de resguardo sustancias muy tóxicas que ahora se reemplazaron por otras más inocuas, y en los alimentos que consumimos pasa lo mismo)...
pero algo a lo que tal vez no le damos tanta bola es al estrés. piensenlo. de cincuenta años a la fecha, la mujer cada vez pudo abrirse más camino en el mundo laboral, pero en general esto no vino acompañado de delegar responsabilidades, sino que se sumó trabajo a las responsabilidades que ya tenía. en lugar de decir "en la pareja ambos trabajamos, por lo tanto repartamonos las tareas domésticas y el cuidado de los hijos", ahora trabajamos Y arreglamos la casa Y cocinamos Y cuidamos a los chicos. todo esto sumado a que la mayoría necesitamos hacerlo TODO BIEN. ser la mejor madre, la trabajadora sobresaliente, la mejor amante, estar flacas, lindas, siempre arregladas, no transpirar, y si te duele la cabeza será porque te vino y te tomás un ibuevanol.





miren un par de publicidades y diganme si no. la mujer es la que limpia, la que cocina (y como si fuera poco, te dicen "con el producto X ahora hacés todo más rápido y tenés tiempo de pintarte las uñas"), la que cuida a los chicos y los alimenta y se ocupa de que coman yogur en lugar de porquerías, la que trabaja todo el día y aún asi no transpira gracias al antitranspirante X que además te blanquea las axilas, y aunque te mates no te duele la cabeza porque tomás ibuprofeno ni estás cansada porque tomás un recontrasupermultivitamínico, y por supuesto, la que siempre está flaca porque en lugar de comer banana con dulce de leche se come postrecitos light. y no olvidemos lo de estar maquilladas hasta cuando dormimos, no sea cosa de que en el medio de la noche tengamos ganas de salir de levante.

con el hombre pasa algo parecido, aunque se focaliza principalmente en el ámbito laboral. hay una creencia generalizada de que siempre está bien empujar los límites, ir por lo máximo, ser el mejor cueste lo que cueste. lo que importa es ser un ganador, y si no conseguís lo máximo, automáticamente sos un perdedor. esto es muy típico de la película yankee, donde el tipo que no puede cambiar su auto todos los años se siente disminuido, poco hombre, un "loser". y el ganador es el que tiene un puesto más alto, mucha guita, el auto más moderno, la computadora que recién salió y el celular con más giladas. no importa cómo llegás ahí, no importa qué pasa con el resto de tu vida. tenés que ser el mejor, cueste lo que cueste. y si de paso vas al gimnasio, sos pintón y tenés levante, mucho mejor.




NO NOS PERDONAMOS SER HUMANOS. no nos permitimos necesitar descanso.

y claro, una vez que acostumbramos al mundo a que somos así, nos enfermamos y los demás dicen "¿qué te pasó? vos que eras tan responsable..."
y ahora, vemos reflejada nuestra propia autoexigencia en los demás. y tanto los acostumbramos, que ni ellos se dan cuenta de que nos exigen más de lo que es humanamente posible. y eso empeora la culpa y el estrés y por ende, nos sentimos cada vez peor.





la verdad es que la fibromialgia no nos va a dejar volver a ser l@s mism@s. y quiero aclarar que esto no es una frase pesimista. la fibromialgia nos da la oportunidad de aprender a reconocer los límites que vivimos negando. en ese sentido, es genial que no volvamos a ser como antes. estuvimos silenciando a nuestro cuerpo por mucho tiempo, estuvimos negando nuestras necesidades...




y sí, al principio el mundo se enoja, porque ya no tomamos todo sobre nuestros hombros y porque ya no pueden delegarnos o exigirnos tanto como antes. porque aprendimos a escucharnos. bueno, QUE SE JODAN.


a veces elegir no hacer algo es una virtud.


creo que aprender a escucharnos nos puede ayudar a ser mejores, y no a ser mejores en el sentido de "rendir más", sino a darnos cuenta de que la vida es limitada, es una sola, y no tiene sentido gastarse en algo que no hace a nuestra felicidad. piensenlo. cuando tengan 90 años, ¿quieren terminar diciendo lo mismo que me dijo mi abuela? ¿o quieren terminar diciendo "la verdad, lo aproveché"?




este es el momento de tomar esa decisión.

lo más importante del tratamiento, creo que mucho más importante que cualquier pastilla, es hacer CAMBIOS DE HÁBITOS, darnos tiempo, aprender técnicas de relajación, hacer terapia y sacarnos toda la mierda que tengamos adentro, aprender a tolerar las frustraciones, a conocer nuestros límites, A HACERLOS RESPETAR, a decir NO a lo que no queremos, y SI a lo que sí queremos.

obvio, sería mucho más fácil encontrar la solución milagrosa que much@s siguen buscando para poder volver a la rutina. encontrar una pastillita mágica requeriría menos esfuerzo que un cambio radical en nuestro estilo de vida.

pensemos si vale la pena.
porque les puedo asegurar que un cambio de mentalidad ayuda a sentirse mejor. dejar ir la autoexigencia, aprender que nos debemos un descanso, que ya no podemos exigirnos tanto... ya solamente eso es sacarnos un GRAN peso de encima.

beso a tod@s

9 comentarios:

  1. Hace tiempo empecé a notar los estragos que hacía el stress en mi cuerpo. La presión de la tesis, de la ciencia como cosa idealista que no reconocía límites de tiempo ni de lugar (laburaba quichicientas horas en el labo, llegaba a casa y seguía laburando), que si no trabajás 15 horas por día entonces no te gusta y no estás hecha para HACER CIENCIA. Que no es un trabajo, es una vocación y con eso se justificaba la falta de sueño y el stress permanente por publicar (y no es una la que usa esto de justificación, te miran mal si decís "hoy laburo 8 horas y me voy a mi casa y no pienso más en el tema"). Yo me fui del sistema, porque si bien la saqué barata, el no poder ducharme porque me dolía el agua en la piel y que toda la ropa que me pusiera me ardía al contacto me dio la pauta de que algo andaba mal. Primero cambié la alimentación y empecé a dormir más de 4 horas por día. No mejoró. Visité ochcientos médicos y todos me dijeron lo mismo "es el stress". Pero admitir que estaba estresada era una muestra de debilidad, y yo soy una mina fuerte, a mí no me va a ganar el sistema científico, no importa si voy llorando todos los días al laburo (o me escapo del labo para encerrarme en un baño abajo y llorar). Hay competencia y hay que acostumbrarse a eso, que te apaguen las PCRs o que te descongelen el freezer y pierdas la tesis "son cosas que pasan, hay poca guita y mucha gente". Después de todo, toda mi familia se lo bancó, no voy a ser yo la que admita mi falta de capacidad. Hasta que un día mi novio me vio llorando, yo lo ocultaba, y me dijo que la cosa así no iba más. Me dijo que el prefería que me quedara sin laburo y mantenerme, o que me fuera a laburar de otra cosa y si era necesario mudarnos a un lugar más chico y reducir gastos a que me agarre un infarto en 5 años. Así que decidí mandar todo a la mierda (costó muchísimo) y cambiar de enfoque. Todavía me estoy aclimatando, todavía me da bronca la situación (el estado me bancó la carrera y el doctorado para que le fuera a dar plata a una empresa de afuera), pero ya no me duele bañarme (todavía me quedan secuelas, pero los ataques son leves y cada vez menos frecuentes). Ni me enfermo todas las semanas. Ni voy llorando a trabajar, de hecho pude dejar la medicación y estoy mucho más tranquila. Me di cuenta de que no puedo hacer todo, y que eso no es malo, porque NADIE puede hacer TODO, al menos no sin resentir la salud o la familia. Tener límites no es ser débil, y reconocer los propios es una de las mejores cosas que uno puede hacer por uno mismo. La frase de arriba de "Stop saying I can't. You can. You just choose not to" resume un poco lo que vengo pensando. Porque como poder, uno puede hacer casi cualquier cosa, el tema es a qué costo. Yo puedo laburar 12 horas diarias, llegar a casa, seguir laburando, hacer la comida, ordenar y limpiar mi casa, ir al súper y regar las plantas, pero si hago eso por años y años mi cuerpo lo va a resentir. Y lo sé porque me pasó. Ningún laburo es de 8hs por día, ninguno te permite salir de ahí y dejar de pensar en el trabajo hasta el día siguiente, es un ejercicio de uno decir "hasta acá llegué". Ojo, hay veces en las que hay que exigirse un poquito más (deadlines hay en todos lados), pero no es una cosa que se pueda mantener en el tiempo. Si laburás SIEMPRE al borde del colapso, es porque el laburo está mal planteado, es hora de cambiar de rumbo.

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    1. puf... sabía que habías tenido problemas en tu labo, pero no imaginé que para tanto. el tema es que todos queremos aparentar que no pasa nada, pero últimamente estuve hablando con muchos de mis compañeros de "camada" y estamos en la misma. salvo excepciones (de quienes encontraron EL tema que aman y son felices laburando a morir, o de quienes tuvieron la suerte de encontrar poca competencia, un grupo de trabajo perfecto, o son workahólicos, o bien están en la misma pero no quieren reconocerlo)... el resto está en una especie de crisis personal vocacional. vivo escuchando "esto no es lo que pensaba", "para esto hubiese entrado a una empresa y al menos ganaría más laburando menos tiempo"... la mayoría de mis amigos tuvieron que empezar a tomar medicación psiquiátrica en los últimos años, y un caso llegó a la internación de una chica en un neuropsiquiátrico con una crisis depresiva enorme (del cual salió y se fue a laburar en otra cosa).

      lo peor es que, como hablaba con una compañera de labo, tenemos muy mezclada nuestra identidad con el laburo. por mucho tiempo nos enfocamos en "ser biólog@s", resignando cualquier otra cosa (hobbies, tiempo libre, a veces amistades o noviazgos)... y llega el momento en que mirás alrededor y sentís que no queda nada salvo ese diploma al que querés llegar porque sentís que si no, fracasaste.

      yo casi hice las paces con la idea de no doctorarme. tengo la esperanza de poder decirle a mi director, cuando me vaya, si puedo escribir la tesis aunque no haya llegado a hacer todos los experimentos (después hay que ver si realmente tengo el tiempo, energía y ganas de hacerlo). no sé bien para qué. pero sé que si lo hago no será a costa de mi salud (física ni mental), sino por querer hacerlo. y si no lo hago, no es la muerte.

      como me decía mi psicólogo el otro día, se puede seguir siendo científico de otras formas. y no necesariamente ir a trabajar a una empresa implica que uno no aporte a la sociedad. se puede aportar como uno sienta que puede sin morir en el intento: divulgando, participando en algún proyecto que sentimos que contribuya algo a la sociedad, poniendo nuestro granito de arena para mejorar nuestro entorno como sea... pero aportar a la sociedad no debería implicar exprimirnos hasta que el cuerpo no da más. por desgracia nos meten mucho la idea de que hacer investigación es la única forma de contribuir o la única salida laboral. se puede trabajar en el desarrollo de proyectos, en divulgación o periodismo científico, en docencia, y si no es en la ciencia será otra cosa.


      pero cuesta, y te re entiendo con lo que decís de que te miren feo. en mi grupo hay varios que van 12 horas o más, a veces sábado y domingo incluidos. no quiero hablar de más, pero hay directores que exigen eso a sus becarios (por suerte no todos) y eso genera un ambiente en el cual cualquiera que sea la excepción va a ganarse el recelo de los demás... la vida es así, entiendo perfectamente que algunos de mis compañeros (los que no están del todo al tanto de lo que me pasa) se enojen por el hecho de que no vaya al labo tanto como tienen que ir ellos. si fuera una enfermedad más común, visible o más comprendida, sería más fácil. si tenés esclerosis múltiple, o ni hablar de un tumor o una discapacidad visible, nadie va a cuestionar que tengas mayores restricciones y por eso no trabajes de la misma forma.

      agreguemos a todo eso el hecho de que (queriendolo o no) te saboteen tu trabajo... a mi me pasó la semana pasada. fui a repicar y mis tubos habían desaparecido. no digo que haya sido a propósito contra mi, pero evidentemente hay gente que se caga en el trabajo de los demás, sea específica o inespecíficamente. a otros les ha pasado también. y eso no colabora a que uno se sienta bien en su ambiente de trabajo.

      bueno.. gracias por contar lo que te pasó!!! ojalá nos saquemos rápido el problema más pesado de encima que es nuestra propia autoexigencia!!!
      beso!

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    2. A mí me han cagado el trabajo a propósito (en mis narices me apagaron el termociclador mientras se reían) y lo que yo supongo que fue sin querer (dejaron abierto el freezer en donde tenía las muestras y perdí TODO, se me pudrieron las moscas y se me pincharon los reactivos). Me fui el día que se me terminó la tipo II, mi director ni me saludó. Cuando conseguí el laburo en donde estoy ahora (si querés te cuento más por mail, por acá no me da), después de meses de estar buscando y no conseguir nada, en vez de felicitarme o alegrarse me basurearon de arriba a abajo por pasarme a la industria. Este es un laburo de 9 a 18 pero es cierto que llego a casa y cierro cosas, mismo hoy tengo un par de cosas para hacer y en eso estoy, pero lo tomo con más tranquilidad, tengo objetivos coherentes y en el laboratorio me respetan y me tratan bien. En donde estaba antes nunca me rompieron mucho por el presentismo, pero a una ex compañera se le desmielinizó la columna (la madre tiene MS, eso pintaba como una crisis típica de la enfermedad) y tuvo que seguir yendo. La pasábamos a buscar por la casa todos los días, la acompañábamos al baño cada 5 minutos (no tenía control de esfínteres), la ayudamos con el laburo de mesada para enterarnos después de que publicaron lo que habíamos hecho sin incluirnos ni a nosotros ni a ella. A mi prima (también bióloga, pero laburando en el ibime o ingebi) no la dejaron faltar cuando operaron a mi abuelo, que estaba muy grave y había un 80% de chance de que se muriera en la operación. Yo me hubiera bancado las horas interminables de laburo si hubiera sentido que en el labo reconocían mi esfuerzo. En este nuevo lugar somos casi todos biólogos, yo soy una de las pocas que no terminó el doctorado (pienso terminarlo algún día, con los datos que tengo, que son un chiste, pero es lo que hay), y escuchando los motivos por los que dejaron el ámbito científico me di cuenta de que hay muchas personas en esta situación, o peores. Hay que hacer el click y darse cuenta de que irse del sistema no es la muerte de nadie, y que hay otras cosas de las que laburar teniendo el título que tenemos.

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    3. ay Lala, me alegro que hayas salido de esa locura!!! recien volvi de mar del plata q acompañé a mi marido a un congreso, en las cenas lo acompañé y estuve rogando que ninguno de todos esos doctores me pregunte a que me dedicaba porq con 32 años no terminé mi carrera de grado... locura mia, a quien le importa!!!!

      Mi marido tampoco puede parar de laburar, debe laburar 12 horas por dia minimo, decí que le gusta el laburo pero asi no lo disfruta nadie a la larga, por suerte tampoco le hacen chotadas, pero me gustaria que no laburara tanto.

      Yo tengo epocas que me la paso estudiando sin dormir y despues no puedo retomar, a veces no llego a rendir nunca, no me da dolores pero me deprimo totalmente... mi cuerpo se baja enseguida del carro :P

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  2. Excelente desarrollo Ale, lo que describís es lo que nos enferma pero no sólo de FM, de muchas patologías, físicas y psíquicas. No soy la excepción, lo trabajo en terapia obvio hace muchos años, la Vida me hizo y me hace Lidiar mucho. Aún tengo que hacer un equilibrio muy difícil entre la adversidad que me toca enfrentar y "cuidarme" a mí misma. Un beso y gracias por tu dedicación. Mónica Rojas

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  3. Hola Ale! Qué identificada me sentí con éste post, dijiste todo aquello que me gustaría decir. Es así, tal cual, el estrés hace estragos en nuestro cuerpo. Al final, después de enfermarme mucho entendí que debo parar, descansar, ser yo, pero cuesta, muchísimo. Sobretodo cuando sos perfeccionista y estás acostumbrada a la exigencia (y lo peor te gusta). Es un camino difícil de desandar, de a poco yo estoy tratando de bajar mil cambios, disfrutar, no ponerme mal cuando no llego, o elegir sacarme un 6 y no sacrificar horas de sueño por un diez.
    ¡Es todo tan difícil! Pero como vos decís, es producto de la sociedad en que vivimos donde tenemos que hacer de todo y encima, vernos divinas!!! Yo creo que darnos cuenta que no podemos seguir así es un gran paso.

    Besos Ale!

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  4. Hola Ale. Hace mucho que te leo en todos tus blogs y eventos recientes en mi vida y este post en particular me llevaron a escribir ahora.
    Aunque yo no tengo fibromialgia me senti dientificada con lo que contas de sobre el descreimiento de la gente hacia vos y tu imposibilidad de hacer cosas por tu enfermedad.
    A mi me empezo a pasar hace un mes, cuando tuve mi primer ataque de panico mientras volvia en el micro de la facu, por el cual termine en el hospital. Como todos creimos primero que podia ser consecuencia de mi mala alimentacion, fui a ver a un clinico y me lleno de estudios para ver si andaba bien, aunque el me advirtio que creia que la cosa iba mas apuntada a lo loca que venia por la facu que otra cosa, y me sugirio que consultara a un psiquiatra para ver si no era que tenia ataques de panico. Me hice todos los estudios y me salieron bien. Ahi, la gente que me rodea se relajo porque no es nada biologico, pero yo la vengo pasando para el orto desde entonces. No salgo sola por miedo a que me pase algo y no tengo a nadie al lado para ayudarme, a veces no puedo ir a alguna salida planeada con amigos porque no puedo respirar, o mismo mientras estoy con ellos me tengo que volver a casa porque no me puedo calmar, y hay salidas que directamente ni me gasto en planear porque dudo poder sobrevivirlas.
    Al psiquiatra al final no fui, pero tengo turno con una psicologa el martes,asi que veremos que onda. Pero mientras tanto tengo que seguir con mis cosas, y lidiar con que nadie me crea que realmente estos supuestos ataques de panico, cuando me agarran, no me dejan ser yo. Es un tema mas de todo el proceso que no ayuda para nada a superar la situacion.

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    1. Ah! empece un blog...hoy :P asi que si queres pasarte, estaria copado! http://thissweetviolenturge.blogspot.com.ar/

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    2. ahi fui a tu blog y te dejé un comentario.
      te entiendo con lo de los ataques de pánico. yo he tenido y los identifiqué porque hace años tenía una amiga que los tenía a cada rato. si no estaba medicada le resultaba muy difícil salir de su casa...
      lo que te recomiendo es que vayas al psiquiatra, porque con medicación se controlan bastante bien. otra cosa: cuando sepas que estás por tener el ataque, distraete con LO QUE SEA. pensá en otra cosa. si estás con alguien, pedile que te hable de lo primero que se le ocurra.
      y si podés aprender técnicas de meditación o "respiración consciente", eso ayuda y muuuucho.

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