jueves, 8 de mayo de 2014

sobre el paciente fibromiálgico

esto lo encontré en la página de un osteópata. no tengo claro si la osteopatía o kinesiología ayudan en la fibromialgia (supongo que tendrían más bien un efecto paleativo sobre el dolor, tal como mi reumatólogo siempre me dice, el principal tratamiento es la terapia cognitiva conductual; creo que este señor llega a una conclusión similar). me resultó sin embargo muy interesante el análisis de la "personalidad fibromiálgica" y la conclusión del texto.




Estudiando el síndrome de sobre entrenamiento y la fibromialgia, me llama la atención que al superponer la lista de síntomas, encontraba prácticamente la misma realidad.
En los dos casos había alteraciones de la regulación de las grandes funciones fisiológicas (alteración de la regulación de la frecuencia cardíaca, de la presión arterial, del tránsito intestinal, del sueño, irritabilidad, fatiga, alteraciones hormonales acompañado frecuentemente de una baja del umbral doloroso, sobre todo a nivel muscular).
Es decir que se podía prácticamente sobreponer la sintomatología del sindrome de sobre entrenamiento con el de la fibromialgia.
Poco a poco llegué a la conclusión que estos dos estados patológicos tiene el mismo orígen, es decir una alteración del balance neurovegetativo, uno siendo la expresión aguda (sobre entrenamiento) y el otro siendo la expresión crónica (fibromialgia).
 
Conociendo cada vez mas a los pacientes, me di cuenta que el paciente fibromiálgico presenta también un perfil particular.
En primer lugar son pacientes extremadamente sensibles. Esta hipersensibilidad se manifiesta a menudo como una dificultad, sobre todo en manejar correctamente las emociones. Estas llegan todas profundamente, como si faltara en alguna medida un escudo protector.
Enseguida, existen otras características que se repetían muy frecuentemente en los pacientes fibromiálgicos.
Son personas que se dedican muchísimo a ayudar al prójimo, a tal punto que se olvidan de si mismos. Yo tenía por costumbre llamarlos los pacientes « Madre Teresa », en recuerdo de una gran santa que dio su vida por ayudar a las personas pobres de India. Pero la dificultad aparecía en la intención de esta preocupación de ayudar al prójimo. En realidad querían substituir el amor hacia el prójimo para escapar a la dura realidad de no amarse a si mismos.
En general estos pacientes tenían un pasado emocional bastante denso, a veces con mucha violencia intrafamiliar desde la infancia, grandes sufrimientos en relación a la pérdida de algún ser querido a cualquiera otra situación que podía provocar un sufrimiento latente durante varios años.
Esta situación provoca un estrés muy significativo a lo cual se agregaba en general una situación personal difícil ya sea a nivel personal (pareja, familia) o profesional (dificultad en el trabajo, auto exigencia exagerada).
Y algo que también se repetía muy a menudo, pero que los pacientes tenían bastante retisencia a asumirlo, eran lo que se podría llamar cualidades parapsicológicas. Es algo que se aleja bastante de la medicina pero que era casi una constante en los pacientes que trataba. Muchos de ellos tenían sueños premonitorios, capacidades intuitivas importantes y otras sensibilidades de esta naturaleza.
La dinámica del tratamiento que proponía a estos pacientes estaba constituida de una primera consulta en la cual les explicaba lo que yo sabía de la fibromialgia, lo cual tranquilizaba mucho al paciente ya que en general eran pacientes que habían recorrido muchos especialistas sin obtener ningún o muy pocos resultados, lo que provoca una angustia importante y un aumento de la sintomatología.
Una larga anamnesis era necesaria para tratar de identificar los elementos perturbadores que pudieran estar involucrados en la fibromialgia, en particular los factores emocionales.
Enseguida toda la terapia que aplicaba en estos pacientes estaba relacionada con técnicas que pudieran en alguna medida regularizar el sistema neurovegetativo. Para ello empleaba los campos electromagnéticos pulsados, algunas veces auriculoterapia (acupuntura e nivel de las orejas) y también técnicas osteopáticas, especialmente osteopatía craneana.
Era muy importante que el paciente entendiera que lo que se le podía proponer como tratamiento era sólo una parte del mismo, y que el resto correspondía a un trabajo personal profundo para eliminar los elementos perturbadores que terminan con una alteración del balance neurovegetativo.
En cuanto a los resultados, ellos dependían mucho de la capacidad de entendimiento del paciente frente a esta patología. Los que eran capaces de cuestionarse en forma importante  y eliminar los factores perturbadores a través de un análisis profundo obtenían los mejores resultados.
En el fondo, el trabajo interior que se les pedía era de cambiar drásticamente su manera de vivir y de ver la realidad en forma diferente.


1 comentario:

  1. Investigá sobre personalidad psicosomática, cuadros psicosomáticos, etc. No es por desestimar a las TCC pero en este tipo de cuadros no dan respuesta, podés probar con psicoanálisis

    ResponderEliminar